Has pronunciado mal un te amo,
llenaste mi corazón de esperanza
lo has dicho mil veces y en tus ojos creí.
Te has atrevido a derramarlo
con tus manos temblantes por mi espalda,
con tu cuerpo cómplice nocturno,
agitado y preciso te entregaste.
Con tu pelo abrazado a mi pecho
me has dicho que me amas
sonreíste gracia divina
que mi corazón llenaste.
Ya no das indicios de vida,
fuera mejor que estuvieras muerta,
pero andas danzando en aires
con tu eterno y confundido corazón
Hoy ya no emites sonido alguno,
ni miradas, ni un adiós.
Si te hubieras muerto me habría ido contigo.
Si solo querías entre sabanas perder tu pasión
con gusto hubiera servido de trapo
para limpiar las lágrimas de tu cuerpo
Pero dijiste te amo y te creí.
No hay marcha atrás,
si no estas muerta,
para mi ahora lo estas...
Bienvenidos a la Ronda de la Serpiente
Las letras dirán lo suyo, y nosotros también...
miércoles, 14 de enero de 2009
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Este texto es interesante, pero su carencia mayor es el ritmo. La cadencia (regularidad) entre los acentos da al verso libre una musicalidad, que en este poema parece comenzar en cada estrofa de cuatro versos, pero el último rompe ese ritmo. Sugiero revisar las sílabas para marcar los acentos de forma regular y eso mejoraría el poema grandemente.
ResponderEliminarTrata de ser un verso asonante, sin lograrlo. El tema es muy trillado, un lugar común, diría Herbert. Yo entiendo que es un tema válido, pero tienes capacidad para expresarlo de forma más poética.
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