INICIO
...
Ausencia ensoñada
Irrupción etérea
La luz se desliza
Palpita, fluye, construye
Siseo sereno y sordo
Suaves olas de caos
Ecos de un ayer que no existe
Dolor ahogado y confuso
Desnuda noción de vida
Rasposa respiración de seda
Aroma al despertar
Sutil acidez del espacio
Alborota el aire recién nacido
Caricia en la punta de la lengua
Dulzura muda del que llega
A probar el néctar de la creación
Caricia cálida
Que fluye incubadora
De secretos caminos y ardientes designios
Bestias tribales
En el centro de la carne
Accidentes unicelulares con instinto de explosión
La materia es una broma
El frío una artimaña
El camino de regreso se transfigura en un nuevo día
Caldo de cultivo cósmico
En el desagüe
Suena la llamada al camino expectante
Reflejo de miradas
Una herida abierta en el cielo
Donde nacen dioses por venir.
hey el texto no tiene autor!!!
ResponderEliminarFelipe dijo...
ResponderEliminarEs de Adonay, pero vamos a manejarnos por alias no?
jajajajaj ok, perdon, pero tampoco traia el alias, jajaj sorry de pronto se me botan las instrucciones y mas bien generalmente debo de aceptar que no leo los manuales
ResponderEliminarSeñores, pues en el ánimo del blog que es tallerear, doy mis comentarios (dejo ya un texto pa que comenten, pero no he pensado un alias) con todos mis respetos, pero sin concesiones.
ResponderEliminarNo entiendo el espacio vacío, entiendo que el título, "sueño en el vacío", habla de ello, pero no creo que el "INICIO" sostenga tantas líneas sin nada.
La enumeración de afirmaciones breves no me convencen, hay buenas frases, pero no llegan a ser más que la descripción de percepciones sensoriales, no sé en dónde queda el vacío.
Me agrada cada línea como un ente independiente, hay casos en que un par de líneas se logran anidar, pero a mi me parece interesante el espacio vacío, pero no para un poema, creo que en efecto no se pueden sostener tantas líneas vacias, peeero, quizá en un caligrama se pueda sostener un espacio vacío y las descripciones cortas puedan anidarse en el contexto de un caligrama!
ResponderEliminaratte... la quinceañera enamorada